Ellos también necesitan de nuestros cuidados, pero la falta de atención provoca que en ellos surjan callos y partes ásperas.
Si quieres consentirte, te damos la solución:
Un pedicure personal.
Primero, limpia tus pies perfectamente y remojalos en agua tibia, por aproximadamente diez minutos, para suavizar tu piel.

Secate cuidadosamente y utiliza una lima apropiada para quitar las durezas y callosidades.
Con unos alicates corta en forma recta las uñas.
Lima las uñas para evitar asperezas, secalas bien y cerciorate de que no queden particulas de suciedad o de graza.
Humecta bien tus pies con un masaje profundo, utiliza siempre los productos adecuados. Aumentar la circulación de tus pies es importante.
¿Se te hace dificil? ¡Pues acude con un profesional del pedicure!
Ellos sabrán consentirte.
Si tomas la decisión de hacerlo por ti mismo, tenemos muchos productos en nuestra línea para consentirte: conócelos aquí.
Tecnipie.
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